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14.12.09

IU Baena considera un profundo error el Palacio de Congresos

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ANTE EL ANUNCIO DE LA CONSTRUCCIÓN DE UN PALACIO DE CONGRESOS EN NUESTRA LOCALIDAD, IU BAENA DENUNCIA LA FALTA DE CRITERIO Y DE ANÁLISIS DE LA REALIDAD DEL ALCALDE

Izquierda Unida considera que el anuncio del alcalde, de construir un Palacio de Congresos en Baena con los Fondos para el Empleo y la Sostenibilidad Local, constituye una falta de respeto hacia el ciudadano y denota la falta de un proyecto político para Baena.
Baena, 14 de diciembre de 2009.- Tras las declaraciones realizadas por el Sr. Moreno, respecto a la utilización del Fondo para el Empleo y la Sostenibilidad Local para la construcción de un Palacio de Congresos en Baena, IU Baena denuncia:
  1. La política errática e improvisada que emplea el gobierno del PSOE en nuestra localidad desde hace años. Hasta tal punto que en Junta de Portavoces del día 3 de este mes el Sr. Moreno trasladó a la oposición una Propuesta de Inversiones completamente distinta, con la finalidad de que fuese conocida antes de una “próxima” reunión e intercambio de propuestas que debía realizarse el miércoles pasado. Por supuesto esta reunión no se ha convocado. Esto pone de manifiesto la práctica habitual del gobierno municipal que se basa en una nula capacidad para el diálogo y el consenso, ni con la oposición ni con los agentes sociales de nuestro pueblo.
  1. La falta de análisis de la realidad y de las necesidades prioritarias para Baena, al plantear una inversión (con la práctica totalidad del fondo exceptuando el gasto social) que presenta, a nuestro juicio graves inconvenientes:
    • No se trata de una inversión necesaria para Baena. En la actualidad nuestro pueblo no tiene demanda suficiente que justifique esta infraestructura, que es deficitaria incluso en grandes ciudades andaluzas.
    • No responde al objetivo prioritario del fondo: la creación de empleo en nuestra localidad. ¿Qué empresa de Baena puede llevar a cabo este macro proyecto? ¿Cómo se va a garantizar que el empleo generado sea para nuestro pueblo y no se vaya fuera?
    • Tampoco responde al segundo objetivo del fondo: puesta en marcha de proyectos sostenibles desde un punto de vista económico, social o medioambiental.
  1. La falta de voluntad para dar cauce a la participación ciudadana que contribuya a definir las prioridades de nuestro pueblo, tal como se ha puesto de manifiesto en la negativa del gobierno municipal en constituir una Mesa Social que proponga al pleno los proyectos e inversiones a realizar con cargo al Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad local, tal como propuso nuestro Grupo Municipal.
Por tanto IU Baena solicita al gobierno Municipal que reconsidere su propuesta y haga una reflexión seria y tranquila sobre las necesidades de Baena junto a los grupos municipales, los colectivos sociales, medioambientales y educativos, los sindicatos y las organizaciones empresariales representativos de nuestra localidad; lo que sin duda redundaría en una mejor toma de decisiones, en la mejora de la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas y en la creación de empleo entre los parados y paradas de nuestra localidad.

23.11.09

Propuestas de IU Baena para los Proyectos e Inversiones del nuevo Plan E

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A pesar de la negativa de la alcaldía de incluir en el Orden del Día del próximo pleno la Moción de IU Baena para la Constitución de una MESA SOCIAL QUE PROPONGA AL PLENO LOS PROYECTOS E INVERSIONES A REALIZAR CON CARGO AL FONDO ESTATAL PARA EL EMPLEO Y LA SOSTENIBILIDAD LOCAL, nuestro grupo ha remitido esta mañana un escrito con las propuestas elaboradas a partir de la consulta a colectivos sociales, ciudadanía y de nuestro propio análisis de las necesidades del pueblo.

La Mesa propondría al Pleno de la Corporación las acciones e inversiones a realizar a cargo del Fondo.


Esta actitud de no incluir en las mociones de nuestro grupo en el Orden del Día de los plenos no es nueva. Sin embargo consideramos importante luchar porque la voz de la ciudadanía quede recogida en estas propuestas, por lo que intentaremos defender la moción por vía de urgencia.


El fondo destinado a Baena es de 2.298.363,00. Al igual que con el fondo anterior la distribución se ha hecho contando exclusivamente con las cifras de población y sin tener en cuenta factores como el paro. Esta situación es discriminatoria para nuestro pueblo y para Andalucía en general donde el paro ha azotado con especial virulencia como consecuencia de la crisis, muy por encima de la media española.

De este fondo un 20 % se podrá dedicar a Gasto Corriente vinculado a gasto social: educación, dependencia, prestaciones de servicios sociales, y de promoción y reinsercción social. Esta cantidad es de 460.594,00 €. IU Baena propone, INCREMENTAR este gasto social en los presupuestos y realizar actuaciones nuevas, sumándolo a lo ya previsto.

Con el 80% (1.837.769,00 €) restante se deberá de hacer intervenciones sostenibles a nivel económico, medioambiental o social.

Clica aquí para ver nuestras propuestas


6.11.09

Los verdaderos piratas

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Joaquim Sempere · · · · ·

Sin Permiso 01/11/09

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2860

En 1991 se hundió el orden político de Somalia, país que sucumbió a una guerra civil empeorada por la intervención estadounidense. El colapso político dejó la sociedad somalí sin defensas, situación que fue aprovechada por navíos procedentes de Europa, Estados Unidos, China y otros países para verter en sus aguas grandes cantidades de residuos tóxicos y radioactivos. El abuso se hizo visible cuando, en 2005, un tsunami depositó en las playas y costas somalíes bidones corroídos y otras muestras de estos residuos. Según el enviado de las Naciones Unidas en Somalia Ahmadou Ould-Abdallah, la porquería tóxica acumulada en pocos días por la catástrofe marina provocó úlceras, cánceres, náuseas y malformaciones genéticas en recién nacidos y, al menos, 300 muertes.

Pero las desgracias no terminan ahí. Aprovechando el desgobierno, una multitud de barcos de pesca empezó a faenar en las aguas frente al país, incluidas sus aguas territoriales. En 2005 se calculó que pescaron allí unos 800 barcos de distintos países, muchos de ellos europeos y, más específicamente, españoles. Se estima que los ingresos generados durante un año por esta pesca extranjera ilegal ascendía a 450 millones de dólares. El resultado fue la rápida disminución de unas reservas pesqueras que eran el principal recurso para las comunidades de pescadores del país, catalogado como uno de los más pobres del mundo.

Un reportaje de Al Yazira informa de que grupos de somalíes trataron de constituir un cuerpo autodenominado “Guardacostas Voluntarios de Somalia”, reuniendo dinero con el que pagar a la empresa estadounidense Hart Security, que se dedica a entrenar y formar luchadores y mercenarios por todo el mundo –y que, años más tarde, ha actuado como mediadora para el cobro de rescates en aquellas mismas aguas: ¡negocio redondo!–. Al parecer, hubo intentos de esos guardacostas voluntarios de negociar con los buques de pesca extranjeros para que dejaran de faenar o pagaran un impuesto para seguir haciéndolo, intentos que resultaron fallidos. El desenlace final fue lo que hoy se califica como piratería somalí. En un país plagado de armas, desgarrado por bandas rivales y sometido a una situación económica desesperada, un desenlace así no debería sorprender. A la vista de lo anterior es legítimo preguntarse: ¿quiénes son, en esta historia, los verdaderos piratas?

Hay en España quien propone que los atuneros españoles (que son sobre todo vascos) lleven militares a bordo para disuadir a los piratas. En el Parlamento vasco, los votos del PP y el PNV han hecho posible el pasado 8 de octubre aprobar una moción en esta línea. El Congreso ya lo había descartado meses antes arguyendo que la legislación española no lo permite. Francia sí lo permite, y hace tiempo que en el Índico los barcos de pesca franceses llevan militares a bordo. Pero esta diferencia es de detalle: ambos países lograron que el 10 de diciembre de 2008 los ministros de Defensa de la Unión Europea aprobaran la llamada Operación Atalanta contra la piratería somalí, y que se diera luz verde al envío de entre 6 y 10 buques de guerra para “garantizar la seguridad” en el golfo de Adén con el mandato de vigilar las costas de Somalia, “incluidas sus aguas territoriales”.

Estos hechos muestran que el colonialismo no sólo no ha muerto, sino que está tomando nuevos bríos. Y un nuevo aspecto marcado por la crisis de recursos naturales, en este caso la pesca. Las flotas pesqueras de los países ricos, compuestas por buques con capacidad para moverse por todos los mares del mundo, esquilman un caladero tras otro: son las principales culpables de la sobrepesca que desde hace años viene destruyendo la capacidad de regeneración de las especies marinas y preparando un colapso de las capturas a escala mundial. Las primeras perjudicadas son las poblaciones de los países pobres que dependen de la pesca local: ellas carecen de flotas potentes para pescar lejos de sus costas. El caso somalí es uno de los más sangrantes por las circunstancias políticas internas, pero no es el único.

España está recuperando sus blasones imperiales contribuyendo a empobrecer a uno de los países más pobres del mundo. Al hacerlo no sólo comete una injusticia, sino que practica una política sin futuro también para sus habitantes. Porque cuando ya no haya caladeros por explotar en ningún rincón del mundo, ¿qué harán nuestros marineros y pescadores?

Es una indignidad aprovecharse de un país desangrado por una guerra civil y luego mandar a los soldados a defender una causa indefendible que no hace más que profundizar la tragedia de ese pueblo. Y si se quiere mirar desde otra óptica, ¿cuánto nos cuesta mantener la dotación de dos buques de guerra, un avión y 395 efectivos de la Marina española que tenemos destacados en la zona?

El caso tiene su moraleja. Un país desarrollado como España no debe, tras agotar sus propios recursos pesqueros, expandirse por los mares del mundo privando a otras poblaciones más pobres de sus medios de subsistencia, porque agrava la situación de esas poblaciones y las empuja a una resistencia que desemboca en aventuras violentas y salidas militares. La solución hay que buscarla en casa, adaptándose a unos ecosistemas dañados y gestionándolos mejor (por ejemplo, con la piscicultura como alternativa a la pesca), y adoptando medidas previsoras para que nadie se quede sin trabajo y sin fuente de ingresos. Es inquietante que se esté haciendo exactamente lo contrario: optar por la huida hacia delante y por un neoimperialismo ecológico reforzado militarmente que sólo puede redundar en un empeoramiento de la situación.

Joaquim Sempere es Profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental de la Universidad de Barcelona.

Público, 25 octubre 2009

7.3.09

UNA IZQUIERDA POSIBLE

CAYO LARA

Las coincidencias temporales resultan en ocasiones muy caprichosas. El mismo fin de semana de noviembre pasado en que Izquierda Unida acordaba en su IX Asamblea Federal las bases para el fortalecimiento de su futuro político –con una línea claramente anticapitalista y en el que la centralidad se situaba en la contradicción capital-trabajo y en la apuesta seria por un modelo de desarrollo sostenible ante la crisis multidimensional que sufre la economía–, los miembros del G-20 se reunían en Washington para “refundar el capitalismo”. Se referían a ese capitalismo que, obsesionado por el beneficio inmediato, nos ha arrastrado a la situación actual de crisis mundial de un modelo productivo que ha revelado la imposibilidad de ese mismo sistema para organizar el mundo de forma estable, justa y democrática.

La paradoja radica en que, desde las mismas tribunas que detestaban el papel legítimo de los Estados para intervenir y regular, ahora se solicitan multimillonarias ayudas públicas para salvar a las empresas que han originado este desaguisado, creando un shock en la economía real, provocando el cierre de miles de empresas y la expulsión del mercado laboral de millones de trabajadores en todo el mundo. Los gobiernos sí encuentran dinero para ayudar a los culpables, pero no ocurre lo mismo con las víctimas. Eso no es más que la burda reedición de la vieja práctica de privatizar los beneficios y socializar las pérdidas.

Ante esta situación, es el tiempo de plantear alternativas. Izquierda Unida se ha puesto a ello de forma decidida. Pero construir la alternativa no es un camino fácil cuando, además de nuestras propias debilidades internas, llevamos más de 30 años enfrentándonos a un sistema electoral maquiavélico que trata de imponer un bipartidismo excluyente, fomenta la polarización y hace casi imposible el desarrollo normal de un tercer partido de ámbito estatal.

No nos vamos a cansar de repetir que la Ley Electoral vigente fue concebida para castigar, primero al PCE y, luego, a IU. Un sistema electoral que con la complicidad de los dos grandes partidos trata de empujarnos al limbo de la marginalidad, como han reconocido públicamente personalidades de la vida política nada sospechosos de comulgar con nuestras ideas, como Calvo-Sotelo o Rodríguez de Miñón. Es el mismo sistema injusto que recorta su voz en el Parlamento a una parte importante de electores y que hace que cada escaño nos cueste siete veces más que a populares o socialistas.

Con una ley verdaderamente proporcional que garantizara no sólo la libertad del elector, sino también la justicia del resultado y la igualdad del voto, IU tendría hoy 14 escaños. Los beneficiarios directos de este sistema preconstitucional –PP y PSOE– siguen prefiriendo gobernar con partidos nacionalistas conservadores en lugar de profundizar en la democracia. Es precisa una reforma de la Ley Electoral para que los distintos partidos, y en concreto IU, tengan en el Parlamento la representación real y el peso específico que los ciudadanos nos otorgan elección tras elección.

Pero estas cuestiones, por importantes que sean, no distraen nuestras prioridades. Ante la gravedad de la crisis en nuestro país, IU apuesta sin rodeos por un modelo de desarrollo distinto.

En primer lugar, consideramos que el objetivo fundamental de toda política económica debe ser la defensa del empleo existente y la creación de nuevos puestos de trabajo. Por ello aprobamos en febrero pasado, en la primera reunión de nuestro Consejo Político Federal, un plan contra la crisis y por la creación de empleo. Contiene medidas realistas y pegadas al terreno con las que se podrían generar 1.900.000 empleos en tres años y en las que se presta una detallada atención a quienes se han convertido –más rápido y en más cantidad que en los países de nuestro entorno– en los grandes sacrificados de una crisis que no han contribuido a generar: los parados y, en especial, ese 1,1 millones de desempleados que han agotado ya cualquier prestación pública y las familias que tienen a todos sus miembros sin trabajo y no perciben ingreso alguno.

En segundo lugar, precisamos un modelo que priorice el interés social sobre el beneficio privado. Lo basamos en un desarrollo social y ecológicamente sostenible –dada la existencia de recursos limitados–, en el control público y social de la economía, la planificación democrática de la misma y la intervención de los trabajadores en la organización del trabajo y el control del excedente económico.

Es un modelo que impulsa una fiscalidad que hace efectivo el principio de progresividad de los impuestos, lo que no significa que paguen más los que menos tienen, sino al contrario, y potencie la equidad combatiendo el fraude fiscal. Queremos un sector público fuerte que incluya desde una banca pública, pasando por el resto de sectores estratégicos, hasta la decidida defensa de la propiedad y la gestión pública de los servicios públicos. Queremos un reconocimiento de los derechos sociales básicos que establece la Constitución (trabajo, vivienda, salud, educación, atención a la dependencia…) como derechos subjetivos y exigibles.

En tercer lugar, debemos encontrar las alianzas necesarias para poder superar al neoliberalismo y que los más débiles no sigan pagando la crisis. Los sindicatos son una fuerza decisiva. Más allá de sus contradicciones, son indispensables. Y sería iluso pensar que esta nueva realidad no tendrá repercusión en la vida interna de los mismos y en su papel.

Nos unen los documentos aprobados en nuestra IX Asamblea, la profunda crisis del sistema capitalista y la voluntad decidida de trabajar para la construcción de la alternativa que hemos definido como el socialismo del siglo XXI. Es nuestra alternativa al neoliberalismo de la derecha política y de la socialdemocracia, que han renunciado a sus principios ideológicos en muchas materias y, especialmente, en la política económica.

Cayo Lara es coordinador general de Izquierda Unida

15.1.09

¿Crisis financiera o crisis global? La economía verde como necesidad y oportunidad

Educadores por la sostenibilidad
Boletín Nº 32, 15 de enero de 2009


La gravedad de la crisis financiera mundial, que se está traduciendo en recesión y pérdida de millones de empleos, está llevando a algunos -incluidos influyentes responsables políticos- a pensar que no es el momento de adoptar medidas rigurosas para luchar contra el cambio climático, porque las exigencias económicas que esas medidas comportan podrían agravar la crisis. Lo urgente ahora sería estimular de nuevo el consumo y reactivar el crecimiento económico: el medio ambiente podría y debería esperar.


Sin embargo, estos planteamientos constituyen un nuevo ejemplo de miopía "cortoplacista" que ignora el auténtico origen de la crisis actual y las posibles vías de solución. Porque, como han expresado numerosos expertos, la crisis económica y la crisis ambiental son dos aspectos de una misma problemática y se potencian mutuamente: "La crisis económica que padecemos se deriva de que los ciudadanos de los países desarrollados hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades, consumiendo bienes que excedían el capital que podíamos reponer", explican Carlos Duarte, Premio Nacional de Investigación, y Carlos Montes, catedrático de ecología en la Universidad Autónoma de Madrid. De hecho, los expertos ya venían prediciendo lo inevitable de graves crisis, si se continuaba apostando por la búsqueda de beneficios a corto plazo sin tomar en consideración los límites del crecimiento en un planeta finito y sus consecuencias de degradación ambiental y social. [sigue…]


Otras opiniones relacionadas con este tema:

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2278

http://diagonalperiodico.net/spip.php?page=imprimir_articulo&id_article=7142

http://www.oei.es/decada/informestern.htm

http://www.paralelo36.com/crisis-ecologia.html

http://www.paralelo36.com/interpretacion-incomoda.htm#

http://www.paralelo36.com/desarrollo-subdesarrollo.html

http://www.quiendebeaquien.org/spip.php?article1063

http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article12568

http://www.kaosenlared.net/noticia/tendencia-suicida