Hace unos días publicaba Félix Soria un listado de los alcaldes que han sido detenidos por corrupción entre 2006 y 2009. Diecinueve alcaldes. Vaya usted a saber cuántos concejales. Esos diecinueve alcaldes pertenecían: “siete al PP, cinco al PSOE, dos forman parte de grupos de independientes, uno es del Partido Andalucista (PA), una del Partido Aragonés Regionalista (PAR), otra del GIL, uno del Partido de Almería (PAL) y uno que no está adscito a ninguna organización concreta.“ De entre las decenas y decenas de concejales que han debido de haber sido detenidos por corrupción ni uno sólo es de Izquierda Unida. Si uno introduce en un buscador “concejales detenidos” y el nombre de cualquier partido legal aparecen cohechos, prevaricaciones y apropiaciones indebidas. Si introduce “concejales detenidos” e Izquierda Unida, lo que aparece es algún concejal detenido por colocar una pancarta y muchos concejales detenidos de otros partidos cuya corrupción había sido denunciada por Izquierda Unida.

La probabilidad hace que una formación pequeña tenga menos alcaldías y por tanto menos corruptos. Sin embargo IU es una fuerza con mucha extensión municipal que tiene 2034 concejales. Gobierna un buen puñado de ayuntamientos y co-gobierna un puñado aún mayor.Seguro que algún concejal de IU es un corrupto. Cuando algún caso ha olido mal inmediatamente la propia militancia lo denuncia, aunque sólo sea porque siempre hay militantes enemigos, lo cual introduce un sanísimo control interno. Y si se descubre a tal concejal corrupto, es impensable que salga la plana mayor de IU a denunciar la persecución política como si fuera Camps o Barrionuevo.
La corrupción es fruto de un modelo de crecimiento, de una ética económica. Y ello se refleja en que quienes más se identifican con esa ética económica y defienden las bondades de ese modelo de crecimiento tienen muchos más corruptos en sus filas. Mientras, quienes nos situamos en las antípodas de tal modelo vemos en la corrupción económica no sólo un vicio, una inmoralidad, sino también una renuncia radical a los principios políticos por los que uno milita en una fuerza como IU.
Al mismo tiempo, de IU partió hace demasiado tiempo la denuncia de lo que sucedía en El Ejido, y ninguna otra fuerza puede presumir de un alcalde como el de Seseña enfrentado y perseguido por un mafioso corrupto que hizo buenas migas con otros políticos, ni de la solidaridad de la militancia que permitió a Manuel Fuentes enfrentarse al Pocero.
Nos encanta buscarnos las miserias y los trapos sucios. Y cuando todo el mundo habla de la corrupción y de que todos son iguales, no nos acordamos de gritar bien alto que no en todas las casas están los armarios llenos de mierda.
por esa tierra teneis un antiguo flecha
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