El culebrón de la basura no parece que vaya a finalizar. La deplorable gestión de este asunto demostrada por este Ayuntamiento ha pasado por varias fases.
En primer lugar se firma un convenio con EPREMASA (Diputación) para el soterramiento de la basura y se establecen unas tasas abusivas. Tasas en las que el soterramiento lo estabamos pagando los vecinos y también el Ayuntamiento. Negocio redondo para una empresa en crisis por la mala gestión realizada. Una empresa pública que no lo es tanto: funciona a base de subcontratar a otras el servicio.
La responsabilidad que asume este equipo de gobierno ante esta situación queda resumida en una frase repetida hasta la saciedad "no sabíamos lo que costaban las tasas". ¡Dios nos coja confesados con tal previsión y responsabilidad!
Así que este primer convenio es denunciado ante la movilización ciudadana. Pero claro, esto no es gratis. Pero el PSOE tiene salida para todo. Se nos vende que van a bonificarnos la subida y que para las arcas municipales (osease el dinero de todos los baenenses) no va a haber perjuicio puesto que la Diputación nos va a construir el corredor peatonal "Vía Verde del Marbella". Esto ha supuesto unos 30 € por recibo a particulares. Hagan un cálculo por lo bajo. Unas 4.000 viviendas... 120.000 eurillos. Un año después por supuesto que de esto no sabemos nada (y lo que te rondaré morena)
Pero el culebrón continúa puesto que se vuelve a firmar un convenio con EPREMASA. Un convenio en el que los envases vuelven a la superficie. Para ello se retiran los contenedores soterrados y se anulan los agujeros y claro, se abona religiosamente a EPREMASA el coste de la obra inutilizada y de los contenedores retirados (casi 300.000 € de vellón). Los contenedores están almacenados. Esperemos que no se pierdan o deterioren. Ahora se han plantado encima otros tipo igloo, que sobre la obra del soterrado constituyen un peligro para los ciudadanos, especialmente para las personas mayores que acceden a duras penas, y con riesgo físico a depositar las basuras en su interior. A veces es materialmente imposible para niños y personas de baja estatura hacerlo en buenas condiciones, sin riesgos de caidas o de manchas.
Pero, por supuesto eso no es todo. El cambio del servicio de la basura nos ha traido otras consecuencias. Los vecinos que no duermen por los ruidos de los camiones en horarios intempestivos. El Casco que se ha quedado sin contenedores de reciclado de papel y cartón. Los comerciantes, hosteleros y empresarios que están molestos por lo mal que se adaptan los soterrados de orgánica a sus necesidades, por la pésima gestión de los embalajes y cartones, y por la ausencia de los mismos en los polígonos. Los contenedores existentes que son a todas luces insuficientes así como la frecuencia de la recogida... Y la consecuencia es esta: basura por todos los lados. Suciedad y abandono. No hay más que darse una vuelta por Baena.
Se ha firmado un convenio con una empresa pseudopública que no gestiona bien, ni el servicio ni el posterior tratamiento de los residuos, que deja mucho que desear. Un convenio insuficiente que, si se quiere mejorar, costará más dinero. Puede que no directamente en el recibo que os llega a casa, pero si al Ayuntamiento, que gestiona nuestro dinero.
Y el objetivo de toda esta larga cadena de despropósitos ¿era mejorar el servicio? Extraña finalidad al contemplar hoy la gestión de la basura en Baena: un verdadero desatino. Esta verdaderamente no es la Baena que queremos.
Clica en la imagen y verás lo que pasa.
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